Autora: Maida Watson (Selección y estudio).

FUGA Editorial, pp. 312. 2012

Reseña del libro: Historia viva de Panamá en los versos de 10 mujeres.

Maida Watson fotoMaida Watson, profesora en la Universidad Internacional de Florida (Florida International University) y doctora por la Universidad de Florida (U of Florida) nos ofrece un lugar de consulta necesario para conocer las investigaciones en torno a la formación de las identidades: su trabajo se centra en las experiencias del Perú decimonónico y en su costumbrismo, en la historia del teatro colombiano, entre otros temas. Dicha investigación no se detiene en periodos clásicos de la historiografía americana, este se extiende hasta las épocas de cambio más recientes. A partir de la primera década del siglo veintiuno, Watson comienza a indagar en temas como la reconstrucción de la identidad panameña nacionalidad que ella comparte y el papel que la mujer desempeña como factor determinante y como testigo poético de estos cambios. Este es el rasgo distintivo de Historia viva de Panamá en los versos de 10 mujeres.

Panamá ha sufrido cambios dramáticos en la construcción de su identidad como país a lo largo de las dos últimas décadas. Particularmente, y de modo paralelo, el sujeto femenino (la mujer panameña) ha experimentado cambios similares; es por ello que en la selección hecha por la estudiosa no se busca dar a conocer una poesía de laboratorio extirpada de su sustrato real y de un afán netamente preciosista. El formato del poemario nos permite, de entrada, dos maneras de ver a las poetas: la historia o biografía que ellas mismas construyen y el estudio preliminar preparado de modo conciso por Watson.

Watson presenta a diez poetas panameñas cuyas “generaciones” si cabe mencionar el término oscilan entre los años cuarenta y setenta del siglo XX.. Esto nos permite tener un panorama más amplio pues abarca gran parte de un proceso de cambio y de evolución no solo en la temática desarrollada por las poetas sino, primordialmente, en las preocupaciones que atañen a cada generación y cómo se va adaptando y perfilando el papel del sujeto femenino panameño moderno desde la interpretación en cada estadio de su creación: de modo fragmentario. El discurso de la historiografía se articula con los contenidos poéticos gracias a los dos paratextos que se incluyen antes de cada selección de poemas.

Para poder comprender parte de la tradición de la poesía femenina panameña, es necesario considerar a Bertalicia Peralta (2012:221-241). Su producción poética comienza en la década de los sesenta, en esta “encontramos variados componentes de amor, lesbianismo y erotismo, pero sobre todo la liberación de la mujer y la protesta social, sin quedar fuera del tema recurrente de esta generación: el neocolonialismo en Panamá” (225). Watson nos presenta una de las directrices de la tradición en que se va a enmarcar la poesía femenina panameña de los dos últimos siglos, el cambio y apertura de los temas no abordados hasta ese entonces.

En el libro, las escritoras son ordenadas alfabéticamente de acuerdo a sus apellidos; sin embargo, podemos notar, claramente, diversos ejes temáticos. Como ya hemos señalado, la construcción (o reconstrucción) de la identidad panameña se manifiesta en muchas variantes: Una de ellas sería la población marginal de las zonas urbanas como en el claro caso del poema de Lucy Chau, “IndiGentes”, y en la poesía de Consuelo Tomás. O, también, en la consciencia del territorio panameño como un espacio de tránsito no solo geográfico, sino cultural Centroamérica como espacio conflictivo con los Estados Unidos, la invasión yankee de los años ochenta, en el caso de la poesía de Giovanna Benedetti; o en el caso de Lil María Herrera, los polos de la Panamá que oscila entre los ámbitos cultural y subcultural. Por último la patriapuente, es decir, Panamá caracterizado por su cultura “canalera” rasgo presente en la poesía de Eyra Harbar.

Asimismo, el sujeto femenino se construye de un modo fragmentario, pues este oscila entre la constitución física de la mujer y el reclamo de igualdad, hecho sobre la base del feminismo activista en algunos casos. Marifeli Domínguez plantea la construcción de la femineidad con matices nacionales y la memoria familiar. Lil María Herrera juega con el sonido de las palabras para construir una realidad lúdica femenina: las metáforas pueden referirse a fluidos femeninos como extraños personajes. De modo similar, Luz Lescure explora el tópico femenino desde sus pasiones y, también, desde la identidad sexual. Gloria Young se presenta como activista del movimiento feminista y comprenderá a la identidad nacional de la mujer como parte relevante de su papel social. Un punto de contacto de ambos temas aparece en la propuesta de Moravia Ochoa en el poemario Cuando María rechazó a los rubios de Oakland: la mujer panameña, representada en una figura arquetípica, rechaza la mezcla con el sujeto norteamericano. Simbólicamente, la madre Panamá se resiste a establecer contacto con el elemento norteamericano.

Genesis Portillo Espinosa, Universidad Nacional de San Marcos, Lima, Perú